Compartir un Espacio en Goodweek responde a una necesidad sencilla: trabajar con otras personas sin perder el control sobre lo que se comparte y lo que no.
Un Espacio puede existir en dos estados.
Cuando es privado, sirve como espacio personal: la organización del contenido, la configuración y el conocimiento que contiene siguen siendo responsabilidad de la persona que lo posee.
Cuando se comparte, se convierte en un espacio común: otras personas pueden acceder a él, consultar los datos y, según los permisos concedidos, interactuar con lo que contiene.
Esta distinción es intencional. Permite definir con precisión quién puede ver un Espacio y en qué medida puede utilizarse, con la posibilidad de revocar el acceso en cualquier momento.
En otras palabras, compartir no es «todo o nada»: es un marco que protege la gobernanza del Espacio y, al mismo tiempo, permite la colaboración.
Goodweek también mantiene una separación clara entre colaboración y conversación.
Incluso cuando se comparte un Espacio, las conversaciones no se comparten automáticamente: cada conversación pertenece a la persona que la inició. Esta decisión evita que los intercambios privados sean visibles de forma predeterminada y garantiza que compartir un espacio de trabajo no implique necesariamente compartir todas las conversaciones.
Uso de Plantillas de Espacio (solo para administradores de la Organización)
Por último, dentro de una Organización, los administradores disponen de una herramienta adicional: las Plantillas de Espacio. Una plantilla permite definir una configuración «automática» que puede duplicarse para las personas que cumplan criterios específicos de uso compartido.
El objetivo es equilibrar la autonomía individual con la coherencia colectiva: cada persona comienza con Espacios privados listos para usar, respetando al mismo tiempo los estándares definidos en toda la Organización.
